Una historia construida
a través del vidrio.
SIVIDRIOS nació desde el oficio, el trabajo cotidiano y una manera muy concreta de relacionarse con las personas: escuchar, cumplir y hacerse responsable de cada solución.
ROSARIO · ARGENTINATodo empezó haciendo.
David Merlo comenzó recorriendo Rosario en bicicleta para colocar vidrios. El crecimiento llegó de la forma más simple: trabajo a trabajo, cliente a cliente y recomendación a recomendación.
Un pequeño galpón.
Una idea que empezaba a crecer.
El primer local funcionó en Santiago y Gálvez, en un espacio pequeño desde el que comenzó a tomar forma una empresa que con el tiempo ampliaría su alcance y su manera de trabajar.
Más que vender vidrio.
Junto a Patricia comenzó una nueva etapa. La actividad se amplió y apareció una idea que terminaría definiendo a la empresa: no limitarse a vender o reemplazar un vidrio, sino acompañar al cliente y resolver cada necesidad de manera integral.
Una esquina que se volvió parte de la historia.
Con el tiempo, SIVIDRIOS llegó a su histórica ubicación de 27 de Febrero y Pueyrredón. Desde allí continuó creciendo, incorporando nuevos trabajos y consolidando una relación construida sobre el buen trato, el cumplimiento y la confianza.
y Pueyrredón
Cambiar para poder continuar.
Durante la pandemia, Francisco Merlo asumió nuevas responsabilidades dentro de la empresa y comenzó un profundo proceso de transformación interna: más tecnología, organización, bases de datos, estandarización, capacitación y nuevos procesos de gestión.
Del oficio a proyectos en distintos puntos del país.
Aquella historia que comenzó con una bicicleta llegó a proyectos fuera de Rosario, incluyendo trabajos en Buenos Aires —como una de las reformas de Aeroparque— y proyectos en Mendoza. Un crecimiento impulsado por trabajo, innovación e inversión.
La empresa cambió.
Los valores, no.
Hoy SIVIDRIOS combina experiencia, tecnología y trabajo a medida para desarrollar soluciones para hogares, profesionales, empresas e instituciones.